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Harry J. Anslinger: el hombre que prohibió la marihuana en el mundo por culpa de… ¿Pancho Villa?

Por   /  26 Abril, 2017  /  No hay Comentarios

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Los dos principales hombres responsables por la prohibición mundial de la marihuana se llamaban Harry J. Anslinger y William Randolph Hearst.
Hace más de 80 años, ellos ocuparon puestos importantes en el gobierno norteamericano e iniciaron el lucrativo negocio contra el narcotráfico en el país a través de campañas en la prensa, radio, televisión y películas que aseguraban que fumar marihuana te convertía en una persona violenta, demente, las minorías asesinaban a los “blancos” y te transformaba en comunista.

Anslinger en 1930 fue nombrado director general del Buró Federal de Narcóticos, y allí conoció al “padre de la prensa sensacionalista”, William Randolph Hearst, un político y magnate dueño de 28 periódicos de circulación nacional, además de revistas y radiodifusoras, quien se vio envuelto en distintos escándalos de manipulación a través de los medios de comunicación.

Harry J. Anslinger

Fuente: Mast Roots

Como dato, la vida y excentricidad de Hearst fue plasmada a través del séptimo arte con el filme “El Ciudadano Kane”, por el director Orson Welles.


Durante la Primer Guerra Mundial, que empató fechas cercanas a la revolución mexicana, José Doroteo Arango, mejor conocido como Francisco “Pancho” Villa, decomisó enormes tierra de los norteamericanos, entre ellas, la del multimillonario Randolph Hearst.

Harry J. Anslinger

Fuente: A Blast From The Past

 

Fueron al menos 800 mil acres los confiscados a millonario, quien según su propia biografía “odiaba a las minorías” y utilizó todo su poder mediático para difamar a los mexicanos, popularizando la palabra “marihuana” vinculándola con los inmigrantes y asegurando en sus periódicos que los connacionales la fumaban, “adquirían súper fuerza” para atacar a los estadounidenses.

Pancho Villa Harry J. Anslinger

Fuente: Herb Museum

 

El dúo Anslinger-Hearts trabajó en la época mediante la prensa para estigmatizar el cannabis como un artefacto por el cual, las mujeres “blancas” al consumirla buscaban relaciones sexuales con los negros, latinos y artistas.

Harry J. Anslinger

Fuente: Mass Roots

 

De hecho, los titulares de contenido racista en los medios estadounidenses indicaban que “si usted fuma un ‘porro’ es muy probable que mate a su hermano”, lo cual generó una psicosis en los círculos conservadores.
Poco a poco, las publicaciones generaron aceptación en algunos estados, expandiéndose con los años a todos el país, y ello se propagó a todo el mundo.

Harry J. Anslinger

Fuente: Hulton Archive / Getty Images

 

La guerra contra las drogas también fue lucrativa para ciertos sectores de empresarios, como fue el caso de Lammont Du Pont, dueño de la empresa química y farmacéutica Du Pont, que utilizaron la crisis para ofrecer una alternativa al cáñamo, el cual era utilizado en la industria textil, y vender nylon como una fibra artificial que no convertía a las personas en presuntos asesinos.

Otro de los productos que fue sepultado del mercado por utilizar cáñamo fue el uso del papel, debido a que el clima en el sur de los Estados Unidos podría generar hasta tres cosechas al año. Mediante un acre de la planta verde y seca se podría obtener más celulosa —usado para crear papel, entre otras cosas— a comparación de un árbol normal.

Las empresas vieron amenazados sus productos derivados del petróleo, y aprovecharon en su totalidad la guerra sucia contra la marihuana para generar enormes ventas al acaparar todo el mercado sin muchos competidores locales.


Una planta que ya existía, fue el detonante de una venganza a la cual Anslinger no tenía tanto conocimiento, pero al verse involucrado, aprovechó para salir en todas las portadas de los periódicos y exponer a otros altos funcionarios la buena decisión de Washington de colocarlo como el primer “zar antidrogas” del país.

La campaña funcionó con el tiempo, y para 1937, el Congreso de los Estados Unidos prohibió el cannabis, catalogándolo como una hierba peligrosa, la propia ley fue redactada por Anslinger y apoyada por el médico y abogado de la Asociación Médica de los Estados Unidos, Dr. William Woodward.

Durante la resolución en agosto de ese mismo año, la cámara votó a favor de la prohibición, cultivo y posesión sin grandes revisiones, perdiendo de vista cualquier investigación relacionada a su uso médico para futuros años.

Y esa es la historia, de cómo Francisco Villa provocó el enojo de un magnate que buscó venganza, utilizando a cualquiera que estuviese en el cargo para recuperar lo perdido, y sin querer, descubrió el millonario negocio de la lucha contra lo prohibido.

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