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Eso (IT), el terror según Pennywise

Por   /  28 Septiembre, 2017  /  No hay Comentarios

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Pennywise

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La fama juega tanto a favor como en contra de los personajes que poseen su bendición y Stephen King no escapa a las maldiciones e inventivas que pueda recibir un escritor de éxito sea cual sea su calidad. A King le serán atribuidos más errores de los que le correspondan, en caso de que la adaptación de un libro suyo al cine sea exitoso.

IT (ESO), es la última película que sale de uno de los libros del escritor de novelas de terror, y si bien pueden atribuírsele una parte de los aciertos, la otra le corresponde en toda justicia a los guionistas, actores y al director de la película, que como hemos dicho en ocasiones anteriores, este último es el responsable final de la estética y los resultados.      

Uno de los errores más comunes de los críticos es dejarse llevar por sus gustos y enconos personales, juzgando la obra en virtud de esos prejuicios, que es como llevar la sentencia hecha sin haber escuchado al acusado. En este caso, lo expresado por ciertos críticos o analistas, parte de su animadversión a Stephen King.  

Al novelista se le acusa  de producir una narrativa comercial hecha para los gustos de las grandes mayorías, algo que casi podría decirse que es un elogio. El cine, si vamos al fondo, es un arte destinado a las mayorías y al estímulo de la imaginación popular, a la que por idiosincrasia debe complacerse con un producto de calidad pero entendible y asimilable. 

Un grupo de acosados escolares que se denominan ellos mismos “Los Perdedores”, habitantes de la ciudad de Derry en Maine, enfrentan la aparición de una figura demoníaca con forma de payaso, quien emprende una cacería para eliminar uno por uno a todos los niños de ese grupo. La aparición de este ser tiene lugar cada 27 años en esa población. 

TEMORES, OBSESIONES Y EL MAL

El director Andy Muschietti y los guionistas Chase Palmer, Cary Fukunaga y Gary Dauberman, se apoyan en la novela IT (ESO) de Stephen King para enfrentarnos a las fobias y los temores ancestrales del ser humano, en una escala personal y doméstica que deja pocos títeres con cabeza. Nuestros miedos más conocidos nos atacan porque desconocemos o simulamos desconocer cómo enfrentarnos a ellos.

Los orígenes de tales temores vienen desde el tratamiento de los padres de  Bill Denbrough(Jaeden Lieberher), Georgie Denbrough (Jackson Robert Scott), Ben Hanscom (Jeremy Ray Taylor), Eddy Kaspbrak (Jack Dylan Grazer), Stanley Uris (Wyatt Oleff), o Henry Bowes (Nicholas Hamilton), entre otros. Estos padecen de falta de atención por diferentes razones, incluyendo la protección excesiva o la permisividad irresponsable.

El balance general de la actuación de estos jóvenes en los roles asignados en IT, va, desde la destacada participación de Jack Dylan Grazer como Eddie y la de Finn Wolfhard como Richie Tozier, hasta el rol más opaco de Chosen Jacobs como Mike Hanlon. De todas formas, el resultado general es de unas interpretaciones por encima del promedio.  

El complejo rol de Beverly Marsh es asumido con mucha propiedad por Sophia Lillis, porque no solo es la chica acosada en la escuela y víctima de las habladurías del pueblo, sino por ser quien carga sobre si el terrible peso de una historia cotidiana. Es por eso que es la que menos teme a Pennywise,  porque para ella la realidad es más cruel que la entidad maléfica.

Bill Skarsgård tiene sobre si el enorme peso de interpretar a Pennywise, el aterrador payaso bailarín que pretende eliminar a toda la pandilla de “Los Perdedores”, como hace con los niños de época en época, alimentándose de los temores inmemoriales que cada ser humano carga en su interior. La gran interpretación de Skarsgård solo es oscurecida a veces por ciertos tonos de voz inadecuados, pero puede decirse que el actor se eleva sobre su papel, que es lo que esperamos de un intérprete.

¿NOS ASUSTA O NO?

Todo el crítico  o analista que pudo observar IT fuera del aséptico espacio de las premieres o exhibiciones para la prensa,  pudo darse cuenta de las reacciones de un público asustado que no paraba de reír, gritar o hablar, todo ello reflejo de un estado de susto permanente. Negar los efectos de este filme en virtud de un desprecio a la obra de Stephen King es de una mezquindad  que no debe poseer alguien que esté llamado a analizar una película.      

El fenómeno de coincidir crítica y público no es tan común como se cree y mucho tiene que ver la dirección de Muschietti, que mantiene un ritmo tan sostenido, con un guion sólido y sin cabos sueltos, que no permite el más mínimo instante de aburrimiento. Hacía ya mucho rato que una película no nos asustaba y paraba los pelos de punta como ésta, la verdad sea dicha.

Asumir la maldad de Pennywise, no como un ser corpóreo sino como una proyección de nosotros mismos, es de los hallazgos más interesantes de la película. Partir de que el otro o los otros son los culpables de nuestras desgracias, es siempre más simple de solucionar que enfrentarnos a nuestras interioridades malvadas, producto de las decisiones propias. 

IT (ESO) es un filme reflejo de los dilemas contemporáneos que busca en lo externo el origen de los males propios. De ahí la efectividad de esta propuesta al darnos cuenta de que el mal está en el interior de cada uno de nosotros. Andy Muschietti ha construido una obra sobre el terror al terror interno.

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