En el Reino Unido existe un caso similar a este drama. En junio de 2000, 58 migrantes clandestinos chinos fueron encontrados muertos por asfixia en un camión cerca del puerto de Douvres, en el sur de Inglaterra.

El miércoles, la policía británica fue alertada hacia las 00H40 GMT por los servicios de rescate, del descubrimiento de un camión con cadáveres en su interior una zona industrial en la localidad de Grays, a unos 30 kilómetros de Londres.

Desde entonces se puso en marcha una investigación para aclarar las circunstancias de estas muertes, que ya provocaron llamamientos al gobierno para que se refuerce la lucha contra las redes de migración clandestina, que usan métodos muy arriesgados e inseguros para evadir los controles.

La noche del miércoles al jueves, la policía británica registró dos propiedades en Irlanda del Norte. El conductor del camión, un norirlandés de 25 años, está detenido desde el miércoles y es objeto de una investigación por asesinato.

Según la prensa británica, se trata de Mo Robinson, habitante de Portadown, en el condado de Armagh, donde se llevaron a cabo los registros en las últimas horas.